Etapa democrática

La recuperación del régimen democrático hará posible que Asturias vuelva a contar  con presencia masónica en su suelo. En Oviedo entre 1993 y 1994 aparecerán dos talleres (“Minerva” y “Hermes y Clío”) de existencia paralela y efímera, encuadrados en el seno de una Obediencia sin reconocimiento alguno, la Gran Logia Masónica Asturiana. Se disolverán de manera traumática, promoviendo algunos de sus miembros la continuidad de la actividad mediante la creación, en 1995, de una primera logia con el nombre de Rosario Acuña, ésta con sede en el número 14 de la calle Bermúdez de Castro, y que quedará adscrita al Gran Oriente Español Unido. Apenas sí tendrá más actividad y existencia que la meramente administrativa, aunque participará dos años consecutivos en la Asamblea que la Obediencia celebra en Barcelona. La fusión del Gran Oriente Español Unido con la Gran Logia Simbólica implicará la definitiva desaparición de aquella primera logia Rosario Acuña, y la incorporación de buena parte de sus miembros -a finales de los años noventa- a una nueva Logia “Los Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad”, que correrá la misma suerte que su predecesora con el mismo nombre en el siglo XIX, al tener una corta vida. Otros proyectos se desarrollarán por parte de la Gran Logia de España, que establecerá en la ciudad de Gijón en 1999 un primer taller, la Logia Los Caballeros de la Luz -Miles Lucis-, intentando sin éxito asentarlo luego en Oviedo. Su segunda experiencia vendrá representada por la Logia Jovellanos, constituida en el año 2004.  La Gran Logia Simbólica Española, por su parte, fijará un taller en la Cuenca del Nalón, “La Indivisible”, sin que el proyecto termine de cuajar en Asturias. Entrado ya el siglo XXI ve la luz también en Gijón nuestra Logia, Rosario Acuña (2004); la Logia Estrella del Norte, adscrita a la Gran Logia Femenina de España  (2005); la Logia Progreso, integrada en la Federación Le Droit Humain (2006) , radicada en Oviedo pero que comienza su andadura en el gijonés barrio de La Calzada, donde tiene su sede de la Logia Rosario Acuña; el Triángulo Perfecta Caridad, integrado en el Gran Priorato de Hispania (2008); el Triángulo Clara Campoamor (febrero a septiembre de 2010), adscrito a la Gran Logia Mixta Universal, que únicamente tuvo existencia administrativa y fue formado bajo la dirección de una mujer para favorecer la iniciación femenina, con el apoyo e iniciativa de buena parte de los miembros de la Logia Rosario Acuña; el Triángulo Augusto Barcia Trelles (diciembre de 2011), adscrito a la Gran Logia Simbólica Española; y el Soberano Capítulo Clara Campoamor (junio de 2012), adscrito al Gran Capítulo General de España para el Rito Francés.

Con una existencia accidentada –quizá no más de lo que haya sido en otros lugares- Asturias ha dado también algunos nombres a la historia de la Francmasonería. Entre muchos: José Artime Fernández, militante socialista, miembro del Gran Oriente de Francia, fallecido el 27 de mayo de 2005, último superviviente asturiano del Campo de Concentración de Dachau; Melquíades Álvarez, abogado, diputado, fundador del Partido Reformista; José Loredo Aparicio, también abogado y uno de los fundadores del Partido Comunista; Fermín Canella, jurista, catedrático y rector de la Universidad de Oviedo; Teodomiro Menéndez, destacado dirigente socialista; José Maldonado, jurista, alcalde de Tineo, último Presidente de la República Española en el exilio.